miércoles, 25 de abril de 2012
La mía con todo por favor
Yo soy un tipo que ama, que tiene devoción, que idolatra a un nivel de fanático loco, Las Hamburguesas, que a mí entender encierra todo un arte de preparación.
Mi paladar a podido degustar una infinidad de estilos, maneras y formas, del tradicional sandwich de carne.
Para los que no conocen Venezuela, les cuento que es habitual conseguir puestos ambulantes en la calle que vende este preciado manjar de dioses, mezclando el toque típico de cada región y colocándole nombres alegóricos a su contenido calórico, como por ejemplo "súper bomba", 4x4, la salvaje, 4 panas. Las hamburguesa, cuya preparación tradicional comprende dos tapas de pan con una tortilla de carne picada o molida, hemos, por que me incluyo, ido probado combinaciones de sabores, no tan solo de ingredientes como el tradicional papas fritas, tomate y lechuga, también le agregamos: huevo frito, queso, jamón, salchichón, aguacate o palta, tocineta o panceta, repollo y cebolla, todos juntos o a gusto del consumidos. También para agrandar el menú, se decidió combinar o en algunos casos sustituir la tradicional carne con otros agregado proteicos y calóricos como chorizo, pollo y chuleta o costilla. Si bien ya contamos con un nivel importante de energía contenida en medio de dos tapas de panes perfectamente calentados, debemos sumarle no tan solo las tradicionales 3 salsas (ketshup, mayonesa y mostaza) sino una gran gama de salsas algunas caseras otras de producción masiva, que complementan sutilmente este manjar de dioses y mi divino tormento. La Hamburguesa
Desde que llegue a vivir a Buenos Aires, no he podido comerme una hamburguesa que de la talla. He ido a La Costanera, algo similar a Calle ‘e Hambre, la cual ofrece en trailer en la calle, típicas street fast food (Que termino para decir Asquerositos) donde encontramos: Churrasquito, Bondilita, chori, hamburguesas con una gran variedad de salsas y complementos al mejor estilo Salad Bar. Pero NO, la carencia de ingredientes principales como cebolla y repollo hacen que es buen intento de comida callejera no sea lo que mi vulgar pero delicado paladar espera.
Esto me a llevado a tener que satisfacer esta locura mía por las Hamburguesas en las famosas cadenas de comida rápida, Los arcos dorados y No se dejen freír.
Como escuche alguna vez a una colega “No hay nada peor que una hamburguesa mal preparada”.
Chao y será hasta la próxima !!!
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