lunes, 28 de junio de 2010

Un Leyendas de Urbanas de mi Infancia


Creo que todo el mundo puede recordar al menos una historia fantasiosa pero escalofriante de su infancia. Ese cuento que te contaba un tío o primo mayor generalmente para sugestionar tu comportamiento en una noche oscura, en la casa de la playa sin luz o acampando en la hacienda de un amigo de tu papa. Así podemos encontrar historias muy venezolanas como la Sayona y el Silbón, este último bastante gracioso por qué no se qué miedo pueda dar alguien que silba, pero esta costumbre no solo se daba en los campos. También las ciudades tienen sus propias leyendas, esas que conocemos como Urbanas y les voy a contar una en particular que viví en mi infancia.

La Novia en la Carretera Vieja de la Guaira : Todo Caraqueño mayor de 30 años debe recordar la tenebrosa historia que nos contaba alguien mayor que nosotros que decía que hacía muchos pero muchos años, cuando no existía la autopista para bajar al litoral central, conocida por todos como la guaira, solo existía la carretera vieja, que no era vieja en aquel entonces y que una noche una pareja de recién casado quien luego de su matrimonio se dirigían a un prestigioso hotel en el litoral tuvieron un accidente, resultando muerta la novia. Esta mujer vestida de novia aparecía todas las noches pidiendo la cola, solicitando que la llevaran. Contaban que los conductores que paraban y subían a sus vehículos a la dama de novia se sorprendían que la misma desaparecía y dejaba las flores que llevaba. Esto lo hacía mayormente si eran familiar con niños ya que la dama penaba por no haber consumado su matrimonio. Una vez me conto el padre de un amigo que aun joven transitaba por la mencionada carretera en motocicleta y que le pareció ver un bulto blanco en la vía el cual desapareció cuando lo ilumino con el faro del vehículo y que luego sintió las manos de alguien que se posaban sobre sus hombros como si se hubiesen montando en la moto. Cuando tenemos 7-8 años, donde hemos conocido tan poco del mundo, una historia como esta te deja los pelos de punta.
Ahora bien, seamos objetivos, el cuento de la moto pudiera ser psicológicamente aceptado, diríamos que fue pura sugestión. Pero, el gran pero, y más que un “pero”, te hago la siguiente pregunta. ¿Si tú vas conduciendo por una carretera y vez una mujer vestida novia pidiendo la cola tú te vas a parar?, ¿A ti te parece lógico que una mujer vestida de novia pida la cola? ¿y en una carretera?. Hace poco unos amigos viajaban de Valencia a Barquisimeto por la autopista que pasa por Chivacoa. Ahí se encuentra una mítica montaña llamada SORTE, es una zona en mi opinión cargada de mucha energía y los espiritistas veneran a una diosa Indígena llamada María Lionza., bien, sabiendo lo especial que puede llegar a ser esto para sus creyentes, mis amigo a la mitad de la noche viajando en dos vehículos a una velocidad considerable, Oh sorpresa en la mitad de la nada ven una mujer vestida pero descalza tapándose la cara en toda la mitad de la autopista, pasándole por un lado y sin inmutarse desapareció en la oscuridad de la noche sin ninguna explicación. ¿Una aparición?, ¿un espanto? No lo sabemos. Solo les puedo decir que es impresiónate como en pleno siglo XXI se continúen escuchando este tipo de historias y leyendas, lo cual me hacen concluir y como dicen por ahí… de que vuelan vuelan y es otra cosa para contar

No hay comentarios:

Publicar un comentario